Hay momentos de la vida que no pueden explicarse racionalmente. De pronto, algunos proyectos que estaban inconexos, que no hacÃan más que demostrar la heterogeneidad de los caminos que elegÃa, se cruzan, se refuerzan y se potencian.
Para quien ve la vida «racionalmente» son de dificil explicación. Cuando empezaba a preocuparme como continuar con un proyecto, apareció la solución desde otro, sin que lo hubiera ni siquiera pensado. Y ese otro además posibilita otras cosas, todas potenciándose entre si.
Para Ana tiene que ver con el deseo. Si se desea algo con fuerza, uno va moviendo las cosas para lograrlo, aunque a veces parezca mágico.
Otra explicación serÃa la religiosa, pero eso no harÃa más que demostrar su injusticia, si algún dios me premiara, siendo yo, un no creyente full time.
Quien sabe. Lo importante es que todo parece alinearse para que tenga unos meses muy lindos por delante.
Tags: reflexiones