un ojo en el cielo

enero 4, 2011
por deimidis
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Orsai es código libre

El martes 28 de diciembre se presentó formalmente el primer número de Orsai, la revista editada por Hernán Casciari y el Chiri Basilis en el Estadio de la Liga Mercedina de Fútbol, Mercedes, Provincia de Buenos Aires. Hasta allí fui manejando junto a cuatro personas que conocí personalmente diez minutos antes de subirme al auto, y por mail apenas unos días antes. Cuál procesión, muchos habitantes de Argentina (y al menos uno de Uruguay, también vi una bandera mexicana) hicimos esos ciento y pico de kilómetros para sentarnos en la verde grama a escuchar a dos tipos a los que, al menos yo, sólo conocía por los escritos de uno, Hernán Casciari.

Escuchando en el pasto

Escuchando en el pasto

Orsai es un proyecto extraño y querible. Nace como una reivindicación de la amistad y de la lectura en papel (este primer número es de más de doscientas páginas, impresas en un papel de alto gramaje) que solo pudo ser organizada gracias a la Web. Un proyecto que es posible por el apoyo de una comunidad de personas que, aunque sea poniendo el dinero para que se produzca, se siente parte de la creación. Una revista sin publicidad, sin intermediarios, de los autores/editores al lector. El mejor proyecto Peer to peer que conozco que produzca algo no digital.

Quienes participamos en proyectos comunitarios sabemos que la parte más difícil es crear y mantener la comunidad. Las personas que participan de una comunidad dan todo de si pidiendo muy poco en retribución: honestidad. Contribuyen a un proyecto porque creen en él. Todos los que participamos en Mozilla queremos un gran navegador web que nos de herramientas para mejorar nuestra experiencia en la web. Todos los que participamos en Orsai (aún como compradores) queríamos una revista honesta. Y creímos en Hernán y el Chiri. Con esa confianza ganada a través de años de escribir en un blog y ser coherente con lo que escribía, Hernán Casicari construyó la comunidad que iba a apoyarlo en su proyecto.

La tapa del primer número presenta a un personaje, según contó Hernán en la presentación, que todos queremos que desaparezca: el intermediario, el que saca el 15% sin hacer nada, según lo definió él. Eso es posible en gran medida, gracias a la web. La web permite que la relación entre el creador y quien disfruta de la creación sea directa. Obviamente no es fácil, ni es posible para alguien que de la nada quiere crear una revista. Pero ningún modelo es bueno para esa persona. Y seguramente ante el éxito del modelo (modelo de producción de código libre, como definió en la charla, porque cualquiera puede ver cómo lo hicieron) saldrán algunos a imitarlos, alguna empresa de alfajores creará una versión especial pagada previamente por quienes quieran esa extraña mezcla de alfajor banana split. Pero ya no será un éxito. El éxito está en lograr la comunidad, en que desconocidos crean en la coherencia del discurso y apuesten.

La presentación en Mercedes fue increíble. Tanto que de tan extraña (viajar con desconocidos, estar en una ciudad y lugar desconocidos, comer pizzas y escuchar a Osvaldo Principi, volver dos horas después y llegar a la ciudad e ir a dormir) al otro día no sabía si había pasado o había sido un sueño. Hubo presentaciones que pueden leerse en el blog, hubo exposiciones de alguno de los autores que escriben en la revista, charlas post presentación con cualquiera que estuviera dando vueltas. Y hubo preguntas. Algunas de ellas pedían de Hernán y el Chiri respuestas sobre cómo extrapolar su disfrute al resto del mundo. Como lograr que cada uno tenga su iluminación Orsai, su proyecto embudo que justificara y alegrara la vida.

Nunca me sonó más sincero Hernán que en ese momento, cuando afirmaba algo y se desdecía, intentando explicar lo inexplicable. Intentando ayudar cuando es casi imposible. Entre todos sus intentos de respuesta, escondido en los intersticios de su discurso, podía encontrarse una respuesta: no importa qué estés haciendo, si lo vivís, si lo transitás, te ayudará en el futuro. Todos los momentos, vividos con el cuerpo, acrecientan las posibilidades de encontrar el proyecto embudo. Ese proyecto en el que sientas que todo lo que hiciste, fue para llegar ahí.

Postdata:

El Cuartito, oficina de entrega de Orsai

El Cuartito, oficina de entrega de Orsai

Hoy fui a encontrarme con orsaieros a El Cuartito, además de retirar los ejemplares que había comprado a través del famoso Tonga. Nuevamente fue un placer conocer gente nueva dispuesta a compartir buenos momentos y a creer que los proyectos no necesitan intermediarios que se queden con el 15%.

diciembre 17, 2010
por deimidis
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La amplificación es la nueva censura

Esta frase la dijo @moeed uno de los miembros de Al Jazeera que dio una charla sobre esa organización de noticias en Buenos Aires. Decía que en estas épocas, la mejor forma de censurar/ocultar un hecho era amplificar las noticias sin importancia, para que lo importante quede relegado en la marea de información en la que vivimos.

Es difícil callar todas las voces, porque las formas de comunicar son cada vez más fáciles y están al alcance de más gente, pero si todos esos nuevos discursos se pelean por un espacio en la atención de los individuos, quien puede repetir y aumentar la dimensión de una noticia, adquiere mayor poder.

Twitter y otras redes sociales han sido funcionales ante algunas crisis, y nos han llegado noticias desde ciertos lugares donde no llegaban los medios tradicionales. Pero con la idealización de estas herramientas, podemos llegar a pensar que si algo no está en los «trending topics», no existe. Si confiamos en Twitter para enterarnos de qué está pasando, lo que no se refleje en esa red, no ocurre.

Esto no es nuevo, como dijo Michael Wolff, editor de la revista Wired en un encuentro:

«En un esfuerzo por obtener ganancias de Internet, compañías como Apple, Facebook, Netflix y Twitter están luchando para monopolizar cuánto más puedan el tiempo y la atención de las personas a través de aplicaciones que solamente pueden ser utilizadas en ciertos dispositivos o plataformas o redes sociales solamente disponibles para miembros, en sistemas cerrados, controlados.

Esto es lo que esencialmente siempre hicieron las empresas de medios, agrega Wolff, el premio en cualquier negocio de medios es el control»

En la idea base de Tim Bernes-Lee para la Web, la posibilidad de un control total o casi total de un sitio o red del contenido que se publicaba, era imposible. La descentralización de la red tenía ese objetivo: nadie debería poder tener el control del medio, nadie podía decidir qué contenido no debía publicarse.

Otras redes controladas por una empresa se habían creado y habían fracasado por la lentitud en la innovación. La web se desarrolló mayormente porque cualquiera podía innovar, manteniendo cierta base de conexión con el resto. Las redes centralizadas vuelven a estar en la agenda, camufladas como aplicaciones en la Web. El peligro de estas redes centralizadas, como decíamos, es que alguien decide qué aparece en los temas relevantes del momento, por más democrático que simule ser, los intereses económicos y la presión política son más posibles cuando hay un solo jugador.

A descentralizar

A pesar de que el florecimiento de las redes sociales es bastante reciente, los primeros casos (y cada vez más preocupantes) de problemas de privacidad de la información y su capacidad de obviar temas, han generado la creación de proyectos de redes sociales descentralizadas.

¿Qué sería una red social descentralizada? En lugar de depender de un centro que maneje los datos, diferentes nodos se conectan e intercambian la información. Si alguno cae, otro lo reemplazará. Si un nodo se dedica a censurar, puede ser reemplazado por otro que no lo haga. Por esto mismo será más difícil la presión de gobiernos sobre ellos.

La alternativa a Twitter más conocida es status.net un servidor de microblogging que puede ser instalado por cualquier persona e interconectarse con otros servidores, sin que los usuario tengan que crear cuentas en cada uno de ellos. Se intentó llegar a un acuerdo con Twitter para que esta red funcionara con un protocolo similar, pero la gente de Twitter tiene una posición dominante y decidió que no participaría. La misma gente que desarrolla status.net (que es software libre) povee el servicio de identi.ca

Como alternativas a Facebook la más conocida es Diaspora, a pesar de estar en un estado alpha (es decir recién naciendo), pero han sabido llamar la atención, y mucho antes de que hayan escrito una sola línea de código, ya eran famosos. La idea tras Diaspora es que cualquiera pueda instalar un servidor y quien cree una cuenta en ese servidor pueda participar de cualquier otro y llevarse sus datos en caso de necesidad (algo que no es posible en Facebook).

La descentralización trae sus complejidades, aunque también mayores probabilidades de innovación. Para un análisis de esta temática, recomiendo el libro de Jonathan Zittrain «The future of Internet and how to stop it», con licencia Creative Commons.

A pesar de la juventud de los proyectos descentralizados, es el momento de apoyarlos, para evitar caer en las trampas de las redes centralizadas y fácilmente dominables.

Lo que me extrañó es que a pesar de las críticas que tenían en cuanto a la posibilidad de la censura en estas redes sociales, la red Al Jazeera no estuviera probando otro tipo de redes

PD: Esto no quiere decir que no podamos usar las otras redes, mientras que sepamos cuáles son sus limitaciones y problemas. Está claro que hasta que las redes descentralizadas no hayan avanzado lo suficiente, las centralizadas pueden ser interesantes para divulgar y compartir.

PD2: Un escrito más explicatiovo de la charla de Al Jazeera lo pueden leer en Uberbin de la mano de @maccur

noviembre 17, 2010
por deimidis
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¡Viva pez!

Pez en Niceto, 2010. Foto de Martín Santoro

Pez en Niceto, 2010. Foto de Martín Santoro

La primera vez que vi en vivo a Pez fue en IMPA, cuando presentaban «El sol detrás del sol». Era el segundo disco de un quinteto cuasi sinfónico que me gustaba mucho. Al escenario subieron como trío, porque el tecladista y quien hacía los vientos se habían ido de la banda. Un power trio convertido en una furia de rock. Me llamó la atención en ese momento la relación que Ariel Minimal entablaba con el público.

Después los seguí con sus discos y por diferentes recitales (La trastienda, el ND ateneo, Niceto un teatro del centro) con ampliaciones de miembro y vuelta a menos integrantes. Festejé el disco «Para las almas sensibles», un doble en vivo con la formación más sinfónica de los últimos tiempos.

Ahora presentaron su segundo disco en vivo «¡Viva Pez!» que logra captar lo que son sus recitales en la última época, una avalancha de canciones, casi sin diálogos entre Ariel y el público, pero que se transforman en una fiesta para sus fans.

Para quien no los conozca, subieron el disco a Taringa para que lo descarguen gratuitamente. Si les gusta, vayan a verlos, compren los discos, son ediciones independientes de una banda que jamás será apropiada por una discográfica.

Mi parte preferida de este disco es desde «El desengaño» hasta «Soñar soñar». Pez está formado por:
Ariel Minimal, Franco Salvador, Fósforo García y Pepo Limeres

noviembre 11, 2010
por deimidis
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Festival Drumbeat en Barcelona

Entre el 3 y el 5 de noviembre se desarrolló en Barcelona el primer festival del proyecto Drumbeat de Mozilla. Drumbeat es el proyecto mediante el cual Mozilla quiere extender su trabajo en pos de los objetivos declarados en el Manifiesto de Mozilla más allá de la creación de software (como sus productos estrella Firefox y Thunderbird).

Lema del Festival Drumbeat en Barcelona

Festival Drumbeat en Barcelona

Más de 400 personas de más de 40 países se reunieron bajo el lema: Learning, freedom and the web. Participaron educadores, abogados, directores de cine, estudiantes, periodistas y programadores, entre otras disciplinas, y la metodología fue la de equipos de trabajo sobre las necesidades de la educación online y las herramientas necesarias para mejorar la situación. Hubo más de 15 espacios diferentes de discusión.

El primer día contó con una charla inaugural brindada por John Ito, de Creative Commons y una exposición de los diferentes proyectos que participaban, donde se destacaban Arduino (hardware libre) y diferentes experimentos de educación online con contenidos libres. Como en general estos proyectos todavía no están patrocinados por ninguna Universidad ni pueden dar certificados «válidos», uno de los grupos que más trabajó en los siguientes dos días fue el de cómo crear un sistema para demostrar que una persona tiene ciertos conocimientos. Y se logró un primer boceto de software (prototipo de Mozilla) para lograr que estos comprobantes de conocimientos puedan intercambiarse entre diferentes institutos.

El día jueves participe de una charla brindada por Aza Razkin (@azaaza) sobre como mostrar un proyecto para promocionarlo y lograr que otras personas se entusiasmen con él y comiencen a participar. Ese fue el puntapié inicial para el trabajo que el grupo de Video abierto desarrolló durante todo el viernes: más de diez personas, divididos en dos grupos, trabajando en dos ideas concretas que solucionaran problemas o ayudaran a mostrar las ventajas del video en la web que posibilita HTML5.

El primer grupo se dedicó a generar una forma fácilmente editable y accesible de mostrar los metadatos que contienen los videos, mientras se están visualizando. Cada video tiene mucha información que no suele ser fácilmente visible, como el autor, título, año de creación, etc. Uno de los «reclamos» de los bibliotecarios es que no hay una forma fácil de mostrar esa información. En menos de un día de trabajo, se logró.

El otro grupo, en el que participé yo, se propuso trabajar en un video sobre el futuro de la educación en la web (entrevistando a cinco personas, editándolo y subtitulándolo) y que a partir de determinadas temáticas pre definidas, cuando el video se muestra, traiga fotos del servicio flickr con una etiqueta determinada («drumbeat» en este caso) y los tweets que se hayan publicado con el hashtag futureofeducation.

Agregando Twitter y Flickr al video

Agregando Twitter y Flickr al video - Foto por Homardpayette

A las 18, para la charla final, el video estaba editado, incluido en su sitio que interactuaba con twitter y flickr, subtitulado al inglés y listo para ser traducido en otros idiomas gracias al proyecto Universal Subtitles. Fueron 7 horas de trabajo de un grupo de personas de diferentes ámbitos (programadores, directores de cine, diseñadores, educadores) y que no se conocían previamente.

En la charla final, y antes de irnos para la fiesta de despedida, Mitchell Baker anunció que Mozilla había seleccionado 5 proyectos/necesidades que habían surgido durante el festival, para trabajar en ellos y encontrar una solución. Algo que dejó un poco más en claro la idea que tiene Mozilla con Drumbeat: acercar a los desarrolladores a las necesidades de las personas que están trabajando desde otros ámbitos en el desarrollo y la utilización de la web abierta.

En el wiki del Festival pueden leerse las notas que se tomaron en cada uno de los encuentros.

PD: Lean también los resúmenes escritos por Francisco Picolini y pueden encontrar fotos en Flickr

octubre 19, 2010
por deimidis
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La desaparición del navegador

El año pasado se dio a conocer una encuesta realizada en una famosa esquina de Nueva York en la que se le preguntaba a los transeúntes si sabían qué era una navegador web y cuál usaban. Muchos contestaron que usaban Google, confundiendo un buscador, un sitio web, con un navegador.

La equivocación acerca de los navegadores no es nueva. Antes se identificaba Internet con el logo de Internet Explorer, éxito logrado tras prácticas sucias de Microsoft para apoderarse con el 98% del mercado de navegadores. ¿Es algo importante que no confundamos al navegador con la web o con un buscador? ¿Es necesario que conozcamos la existencia de esa aplicación, que la reconozcamos y sepamos cómo funciona?

Nuestra epidermis en la Web

Cuando uno aprende CSS (lenguaje para el diseño gráfico de un sitio web) aprende que, por más empeño y trabajo que uno haga, el usuario siempre tendrá la última palabra en cómo se verá el sitio. Básicamente porque quien está mirando la página, tiene derecho de verla como le sea más cómodo. Gracias al navegador, el usuario puede decidir «cómo» ver las páginas. Si no le gustan las letras sans serif, puede decirle que siempre use las serif. O que no descargue las imágenes (algo muy común hace poco tiempo, cuando las conexiones teléfonicas a Internet eran lentas) o no ejecute el javascript.

Cuantas más de nuestras acciones cotidianas transcurren en Internet, nuestro navegador va ganando importancia. A través de él interactuamos con los sitios, es quien guarda los nombres de usuarios y contraseñas de páginas web o quien mantiene la memoria de los sitios que visitamos. Mucha información que seguiremos intercambiando con sitios y servicios como para que esté fuera de nuestro control.

Como parte de una discusión sobre por qué Chrome estaba ganando usuarios entre los desarrolladores, hubo un mensaje de Brendan Eich [1] que me pareció interesante traducir y del que cito partes, porque clarifican las diferencias de objetivos entre Mozilla, como Fundación sin fines de lucro, y otros desarrolladores de navegadores web, con objetivos comerciales.

Además de los costos técnicos, hay un «problema de valores». Mozilla != Google. «Nosotros» no somos «ellos». Creemos que el navegador debe ser más que una ventana casi invisible (o marco de foto) sobre la página o aplicación web. Google promociona Chrome casi como si no estuviera ahí.

Curiosamente, el lanzamiento de la beta de IE9 de Microsoft usaba un lenguaje similar de «un marco casi invisible como navegador», quizás no tan extraño cuando consideras que las dos compañias buscan monetarizar aplicaciones y servicios web basados en las relaciones entre usuarios y el marketing del comportamiento de sus usuarios.

La misión de Mozilla no es solamente sobre innovación y elección, si no también sobre la soberanía y control del usuario sobre su información personal como la posibilidad de elección del navegador. Creemos que el navegador no debe ser invisible. Debe ser nuestro «secretario» de una forma precisa. Es el software en el que debes confiar más que en cualquier sitio web para usar la red.

El navegador puede desvanecerse en algunas tareas del usuario en favor de las «aplicaciones», pero creo que resistirá. Tiene toda tu información, no sólo cookies o información de registro, también el corpus de tu barra asombrosa[2] y otra información de ese estilo. Puede sincronizar esa información (cifrada) para que no la pierdas nunca. Puede mediar con los servicios web. Y puede incorporar interfaces personalizadas a través de complementos e innovaciones dentro de la página que mejoren la experiencia del usuario a lo largo del tiempo comparadas con la mayoría de la aplicaciones web.

Los temas de la sincronización y privacidad muestran que la misión de Mozilla va más allá del navegador, a la nube. Así que, aún si estoy errado, y las aplicaciones reemplazan al navegador, habrá todavía una necesidad de Mozilla y nuestra agenda de «el usuario primero». Pero sin el navegador, con sólo aplicaciones (potencialmente específicas de un SO o dispositivo), será más difícil mediar tan bien como «secretario».

También es muy interesante la nota que Mariano Blejman realizó con Asa Dotzler, de Mozilla y que salió publicada en Página|12.


La importancia de una interfaz

En la presentación de Google TV (un aparato de televisión que se conecta a Internet y nos permite navegar además de ver videos) las imágenes nos muestran el acceso a los sitios web sin ninguna interfaz de navegación[3]. La desaparición total del navegador. Nosotros delante de la web, ya inmersos en ella sin la necesidad de una interfaz para relacionarnos.

El navegador no es solamente una interfaz obsoleta creada cuando la web comenzaba. El navegador nos brinda mucha información sobre las páginas que estamos viendo (como por ejemplo la url a la que nos lleva un enlace, para que podamos de forma rápida saber si es un enlace digno de seguir o no).

Si no conocemos (y no tenemos forma de conocer) como se realiza la interacción entre el dispositivo y las páginas web, corremos el riesgo de que la información que intercambien sea mucho mayor de lo que queremos. El negocio en la web no está en vender aplicaciones o cobrar el acceso a determinado contenido. Hasta ahora nadie logró hacer dinero de esa forma en la web.

El dinero se hace con la publicidad. Y qué mejor que conocer los gustos y perfil de los usuarios de un dispositivo, registrando sus búsquedas, los programas que mira y en qué horarios. La web es un medio maravilloso de creación, que expande las posibilidades de crear nuevo contenido, facilitando que cualquiera pueda hacerlo. Pero también puede convertirse en un campo fundamental para conocer información sobre los usuarios/ciudadanos.

Es por eso que debemos sostener la importancia de los navegadores como herramientas para filtrar qué de nuestra información personal initercambiamos con los sitios web, de qué forma y con cuales sitios deseamos intercambiarla.

PD: Este post en el sitio Techcrunch cuenta algunas proyecciones sobre los servicios centralizados de google y la posibilidad de un navegador de facebook

[1] Brendan Eich es el creador de JavaScript y trabaja en Mozilla http://en.wikipedia.org/wiki/Brendan_Eich
[2] La barra asombrosa es cómo se denominó a la funcionalidad que ganó la barra de navegación desde Firefox 3, ya que facilita el acceso y recordar direcciones web en las que hemos estado.
[3] Aunque las imagenes sean publicitarias y finalmente tenga una interfaz, el objetivo seguiría siendo el mismo.
[4] La foto del comienzo es del usuario Marc_Smith de Flickr y tiene una licencia Creative Commons