Saltar al contenido

Por qué se le deja un zapato a los Reyes Magos

El otro objeto ineludible de la víspera es el zapato de un niño que espera la visita. Aparte de representar a su dueño, el zapato asimismo sirve como medida, puesto que los Reyes Magos depositan sus ofrendas dentro suyo.

La tradición de dejar un zapato a los Reyes Magos se ha popularizado en numerosos países de charla hispana y se hace como una manera de soliciar regalos a los Reyes Magos. Según la tradición, los pequeños dejan los zapatos al lado de la chimenea o en un espacio aparente de la calle el 5 de enero, noche donde se estima que los Reyes Magos recorren el planeta repartiendo regalos a los pequeños. Varias personas asimismo pusieron un cuenco con agua y yerba a fin de que los camellos de los Reyes Magos tuviesen algo de tomar y comer a lo largo de su largo viaje.

Reyes Magos: ¿Hubo un origen trágico?

La historia aparece del Evangelio de San Mateo y tiene un final dramático. Según su relato, Melchor, Gaspar y Baltazar llegaron a la localidad de Jerusalén. Allí consultaron al monarca Herodes sobre el nacimiento del Rey de los judíos. Les descubrió que nacería en Belén. Guiados por una estrella, el trío descubrió el paradero del bebé, Jesús. Lo adoraron y le rindieron homenaje. Como ofrenda le brindaron Oro (signo de su realeza), Incienso (símbolo de oración) y Mirra (gerente del mal y muerte de Cristo). En el momento en que regresó, los magos debieron mencionarle a Herodes dónde se encontraba el niño. Como les ha dicho, era pues deseaba adorarlo. No obstante, en un sueño les advirtieron que su auténtica intención era matarlo. Entonces han tomado la resolución de esconderle la información. En este ámbito, el monarca ordenó el homicidio de todos y cada uno de los pequeños inferiores de un par de años que vivían en Belém. Este acontecimiento se conoció como la «Massazza de los Santurrones Inocentes». No obstante, José, el padre de Jesús, había sido advertido de esto y escapó con el niño por adelantado.

Anteriormente no había distinción de origen. Recién en el siglo XV brotaron como los conocemos. Melchor encarna a los de europa, Gaspar a los asiáticos y Baltasar a los africanos. Asimismo representan las tres edades de la vida: vejez, adultez y juventud.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *