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Que tenía el Príncipe Feliz en los ojos

Dominando la localidad, sobre una alta columna, descansaba la escultura del Príncipe Feliz. Vestida con una túnica de oro magnífico, tenía por ojos 2 zafiros claros y refulgentes, y un enorme rubí relucía en la empuñadura de su espada.

Si hay algo que nos atrae singularmente es sostener vivos todos y cada uno de los libros de nuestro catálogo. Cada uno es una apuesta por un trabajo de calidad que no responde a tendencias pasajeras, de ahí que deseamos que esté libre el mayor tiempo viable. Exactamente de ahí que, existen algunos tradicionales de la literatura que nos llaman como cantos de sirena a ser parte del catálogo. Y con Oscar Wilde no pudimos resistirnos.

Uno de sus libros mucho más conocidos, y por el que disponemos debilidad, es El príncipe feliz. Así sea mediante la lectura, o en entre las muchas ediciones teatrales o cinematográficas de la obra, todos imaginamos la escultura de pan de oro y sus 2 poderosos ojos de zafiro. Es una parte de nuestro imaginario colectivo.

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Valores que puedes trabajar con el cuento de Oscar Wilde ‘El Príncipe Feliz’

Con este cuento, ‘El príncipe feliz’, trabajarás en:

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  • El valor de la amabilidad supone ofrecer amor desinteresadamente .
  • Generosidad. Un valor que supone dar lo mucho más apreciado para nosotros para llevar a cabo contentos a el resto.
  • Empatía. Ese enorme obsequio de ponerse en el sitio del otro para comprender cuáles son sus pretensiones.
  • El sentimiento de justicia. El príncipe no se encontraba contento pues veía una enorme desigualdad y una tremenda injusticia en la localidad.

de Óscar Wilde

El príncipe feliz y otros cuentos pertenece a la compilación de cuentos infantiles de Óscar Wilde (1888). Esta compilación de cuentos infantiles asimismo incluye: El Enorme Egoísta, El Ruiseñor y la Rosa, El Amigo Devoto y El Cohete Increíble.

Muy sobre la localidad, sobre una alta columna, se levantaba la escultura del Príncipe Feliz. Se encontraba todo dorado con finas láminas de oro fino, para sus ojos tenía 2 zafiros refulgentes, y un enorme rubí colorado relucía en la empuñadura de su espada.

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