Fue ejecutado el 15 de septiembre de 1978 en el sitio popular como ?La Y?, por Tepuche, en Culiacán, en el momento en que se dirigía al pueblo de Agua Ardiente de los Monzón.
Justo Sierra murió de una patología cardiaca en La capital de españa a las 5:30 horas del 13 de septiembre de 1912. El día previo había ido de excursión a El Escorial y, más allá de que se sentía mal, a la vuelta proseguía haciendo un trabajo a lo largo de unas horas sobre el alegato que pronunciaría en la noche sudamericana a lo largo de las fiestas del Centenario de la promulgación de la Constitución de Cádiz, por la que había sido nombrado embajador por el gobierno de Francisco I, Madero. Encima del escritorio se encontraba el último libro que leía, Historia de España y Civilización De españa, de Rafael Altamira, exactamente el mismo escritor que en íntima charla lo había llamado «niño enorme».
La desaparición de Sierra causó “profundos lamentos en los medios sociales, diplomáticos, literarios y artísticos, donde se valoraba mucho más las talentos políticas y literarias que adornaban al difunto”, notificó la prensa. El rey Alfonso XIII «recibió con enorme pesar la novedad que le fue comunicada y ordenó ofrecer el pésame a la familia ahora la nación mexicana en su nombre». Su viuda, Luz Mayora, recibió cientos y cientos de cartas de condolencia, aun de Galdós, Unamuno y Porfirio Díaz.
Amenazas históricas
Los parques de la zona Caribe y de manera especial Sierra Nevada y Tayrona, cerca de Santa Marta, vieron vertida la sangre de múltiples de sus usados.
A fines de 1994, el jefe de Parque Tayrona, Héctor Vargas Torres, fue ejecutado mientras que conducía su camioneta. Todo señalaba que su muerte se encontraba relacionada con los dueños de características privadas con quienes se disputaban los límites de esta área cuidada y quienes denunciaban la utilización de las playas para ocupaciones de narcotráfico.
Prevención en Junín
Antes de reportar la desaparición del león, el Senasa ahora había afirmado la desaparición de aves por gripe aviar en el Zoológico Municipal de Huancayo. Por este motivo, el pasado 26 de enero, la Dirección Regional de Salud de Junín tomó muestras a ocho trabajadores del rincón por sospecha de viable contagio, pero todas y cada una resultaron negativas.
Hoy en día hay una alarma epidemiológica para intensificar las medidas de prevención y control.