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Cómo alimentaban los españoles a sus canes

Un cierto español iba con sus perros a apresar venados o conejos, un día al no localizar nada que apresar, le dio la sensación de que los perros tenían apetito, y tomó un niño de su madre, y con un puñal le cortó el dientes, brazos y piernas, dando a cada perro su parte, y tras comer esos tarazones, tirarlos

Perros salvajes en un espacio natural protegido. © Fichero Conanp.

El exterminio

La presión occidental ganó la partida y en el verano de 1910, con el acompañamiento del entonces alcalde de Estambul, Suphi Pasha, millones de perros callejeros, hasta 80.000 de ellos fueron trasladados a una isla desierta en el Mar de Mármara. Semeja que se firmó un convenio con Francia para vender los animales, puesto que entonces la utilización de perros como conejillos de indias para la industria química y de la perfumería en Europa a inicios del siglo XX se encontraba a la orden del día. Los franceses se ofrecieron a agarrar a los perros y se firmó un convenio entre los países sobre esto. El ayuntamiento, que tenía mucho más de 80.000 perros recogidos y se encontraba esperando de normas de Francia, aun comenzó a bajar el valor al no recibir contestación. Aun les ofreció de forma gratuita liberarse de ellos, y han comenzado a perecer en las horripilantes condiciones de apetito y sed, pero no hubo contestación.

Los perros estuvieron un tiempo cuidados en la isla esperando de una contestación de Francia, pero en el momento en que se anunció la rescisión del contrato absolutamente nadie volvió a conocer a los perros.

Múltiples perros viviendo exactamente en el mismo sitio

La ansiedad por la comida en los perros se crea por la necesidad de comer veloz por el temor a que otro perro concluya comiendo su comida. Esto puede suceder aun en el momento en que nos encontramos cerca de la región donde se nutren, con lo que en estas situaciones es preferible separarlos. Logramos que coman de manera mucho más distendida y, por consiguiente, que no precisen comer rápidamente por temor a que les birlen la comida. En el caso de que el inconveniente sea con nosotros, debemos acompañarlo mientras que come, a fin de que comprenda que no le vamos a eliminar la comida. Es esencial remarcar la sensación de que nos encontramos ahí, pero no representamos ninguna amenaza.

Hay varios artículos en el mercado que hacen más fácil que tu perro no devore la comida con ansiedad. Por poner un ejemplo, hemos encontrado tazones que complican comer veloz gracias a la manera en que está desarrollado el tazón. En Nunpet hallarás comederos para perros como el Beco Bowl Slow Feed que asiste para tu perro a comer considerablemente más despacio.

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