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Qué dinosaurios eran venenosos

Sinornithosaurus Estudiosos de la Facultad de Kansas hallaron en China restos de Sinornithosaurus, un dinosaurio de hace 128 millones de a√Īos, familiar pr√≥ximo del Velociraptor, que envenenaba a sus presas tras cazarlas.

Escupir, escupir, triunf√© patinando… El enorme p√ļblico no acostumbra digerir los complicados nombres de ciertos dinosaurios. Velociraptor es un excelente ejemplo, puesto que su popularidad y lo bien que suena su nombre no son ajustables a la mayor parte. De esta forma, lo m√°s frecuente es llamarlo ¬ęel rex¬Ľ, ¬ęel del cuello largo¬Ľ o, lamentablemente, ¬ęel que escupe veneno¬Ľ. El origen de esta frecuente confusi√≥n est√° en la novela Jurassic Park, de Michael Crichton, y su adaptaci√≥n cinematogr√°fica. Pero no te apresures. No escribo estas l√≠neas para divertirse con el dilofosaurio de Spielberg-Crichton, sino m√°s bien para argumentar que, desde un criterio puramente ficcional, tal barbarie est√° justificada.

Comencemos con un concepto clave: Jurassic Park es una historia de ciencia ficci√≥n. Hasta aqu√≠ est√° claro, ¬Ņverdad? En la novela y en la pel√≠cula se expone la oportunidad de clonar organismos extintos, de los que solo conocemos sus restos f√≥siles. En este momento piensa que el d√≠a de hoy no tuvi√©semos camaleones. Su fachada en vida ser√≠a reconstruida con su piel escamosa, pero sin imaginar que podr√≠an cambiar el tono de su piel, ¬°puesto que no existe ninguna marca en sus huesos que nos afirme que tienen esta capacidad! Si en esta situaci√≥n paralela con camaleones extintos se estrenara una pel√≠cula donde son clonados, hacen un parque con camaleones clonados y le agregan su aptitud de cripsis (aptitud de camuflarse, en un caso as√≠ mudando el tono de la piel), seguramente eso pel√≠cula va a recibir ciertas cr√≠ticas sobre esto! Por otra parte, esta capacidad jam√°s aparecer√≠a en un reportaje o en una reconstrucci√≥n seria y verdadera distanciada de un relato ficcional, en tanto que necesita mucha especulaci√≥n.

Sobre Dilophosaurus

Dilophosaurus es un dinosaurio que vivi√≥ hace precisamente 193 millones de a√Īos a lo largo del periodo Jur√°sico temprano. Se descubri√≥ por vez primera en 1942 en Arizona por Sam Welles. En 1970 lo nombr√≥ Dilophosaurus. Su nombre significa ¬ęlagarto de doble cresta¬Ľ.

Merced a su representaci√≥n en pel√≠culas de Hollywood como Jurassic Park, Dilophosaurus se encuentra dentro de los dinosaurios mucho m√°s incomprendidos. Esto se origina por que la pel√≠cula exhibe a este dinosaurio realizando cosas que no se estima que haya hecho en la vida real. Por poner un ejemplo, en la pel√≠cula se le ense√Īa escupiendo veneno a su presa para cegarla. No hay pruebas de que este dinosaurio fuera venenoso, o que cualquier dinosaurio pudiese rociar veneno del mismo modo que se expone en la pel√≠cula. Otro t√©rmino err√≥neo anunciado como un hecho en la pel√≠cula fue el volante extensible que se expone en estas criaturas. No hay prueba que apoye la presencia de esta caracter√≠stica anat√≥mica.

Estos son los dinosaurios de M√©xico del periodo Jur√°sico que domin√≥ el pa√≠s a lo largo de millones de a√Īos, seg√ļn paleont√≥logos de la UNAM

El tiempo caluroso y h√ļmedo favoreci√≥ una enorme variedad de dinosaurios en el territorio que el d√≠a de hoy es el M√©xico. Seg√ļn con la Facultad Nacional Aut√≥noma de M√©xico, en el pa√≠s se han encontrado m√ļltiples sitios llenos de f√≥siles que lanzan luz sobre las distintas especies que habitaron el pa√≠s.

El estudio de los fósiles no es nada nuevo en México. Desde 1910, la Dra. Erich Haarmann, geólogo de la Facultad Humboldt de Berlín, inició la tradición de la investigación paleontológica en el país. Desde sus descubrimientos en Coahuila, México estuvo en el ojo de todo el mundo como una tierra llena de prueba de los animales que una vez dominaron el planeta.

Torvosaurus

Otro de los fieros populares. El Torvosaurus, con sus diez metros de altura, el peso de pr√°cticamente 2 toneladas y la agilidad que lo caracterizaba, lo transformaban en un arriesgado contrincante en la mitad de una ‚Äúguerra‚ÄĚ. Como observamos, es otro ter√≥podo carn√≠voro, en tanto que es donde contamos a la mayor parte de los dinosaurios fieros mucho m√°s reconocidos.

Ten√≠a unos brazos muy similares a los de un T. Rex, puesto que eran singularmente cortos para su tama√Īo. Naturalmente, si consegu√≠a lograr algo con sus brazos, se transformar√≠an en 2 m√°quinas de matar por el hecho de que eran incre√≠blemente fuertes.

¬ŅNo hay los dinosaurios venenosos?

Tampoco hay pruebas definitivos de que alg√ļn dinosaurio tuviera saliva venenosa. En el a√Īo 2000, no obstante, el paleont√≥logo mexicano Rub√©n A. Rodr√≠guez de la Rosa, del Museo del Desierto de Saltillo. Descubri√≥ un solo diente extra√Īo de un dinosaurio carn√≠voro a√ļn irreconocible, que tiene un atravieso muy af√≠n a los que se ven en los colmillos de las v√≠boras modernas.

Mencionado lo anterior, se conoce que el lagarto depredador mucho m√°s grande de esta √©poca, el drag√≥n de Komodo, transporta en su saliva una carga bacteriana probablemente mortal que usa para envenenar a sus presas, si bien esto asimismo est√° bajo investigaci√≥n. duda tras estudios mucho m√°s recientes. No es asombroso que m√ļltiples personas hayan sugerido que ciertos dinosaurios ter√≥podos (carn√≠voros) tienen la posibilidad de haber exhibido h√°bitos afines, mordiendo a sus presas y dejando que el veneno hiciese el resto del trabajo.

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