La mafia acostumbraba a emplear un lenguaje enigmático que solo podían comprender los internos, a quienes se dirigía el mensaje. De este modo, si mandaban un bulto de periódico con peces fallecidos y un elemento personal de la persona asesinada, deseaban señalar que la víctima ?durmió con los peces? y que la autoría se atribuía a los sicilianos.
Totò Riina a lo largo de su juicio en 1993. Fotografía: Pier Silvio Ongaro / Sygma / Corbis.
En el momento en que charlas de la mafia, acostumbra resonar en tus oídos una voz ronca que murmura: «La familia…». Es otro de esos profundos efectos del Padrino. Aparte de los temas, cabe preguntarse: … ¿y la familia? La familia de jefes de la mafia, y hablamos de la mafia siciliana, es con frecuencia una burbuja impecable y hogareña que te circunda, sosten a tu intención y leal a tu destino. Pero me interesaba charlar mucho más de los pequeños, esos pequeños que nacen en una familia mafiosa y para los que todo cuanto pasa es habitual. Con frecuencia desarrollan, primero, una inconsciencia día tras día y después una hipocresía natural o un doble rasero congénito. Es bien difícil, naturalmente, clasificar lo que pasaba por la cabeza de la quinceañera hija de Nicola Di Salvo, quien en 1982 escribió en su cuaderno de clase el próximo ensayo: “Entre las mayores plagas sociales son las drogas. Es un fenómeno bien difícil de batallar, por el hecho de que en los últimos tiempos hay refinerías de heroína en el mundo entero, y asimismo en Palermo. Se precisa una acción policial mucho más fuerte, por el hecho de que no tienen la posibilidad de conseguir las refinerías. Hasta entonces, la sustancia prosigue vendiéndose y la heroína arruina a cientos y cientos de pequeños. La policía halló este cuaderno en el momento en que registraba su casa en Palermo, en cuyo sótano su padre había instalado una de las considerables refinerías de heroína de la Cosa Nostra, en el momento en que controlaba el narcotráfico mundial. La información la brindó el periodista Attilio Bolzoni, quien estuvo allí después de los allanamientos.
Hablamos de Lucia Riina, quien la llamó “Corleone” para rememorar la localidad de donde procede la mafia siciliana.
Charlar en el sur de Italia de Salvatore “Totò” Riina es prácticamente como invocar al demonio. Fue entre los jefes mafiosos mucho más sanguinarios que tuvo la mafia hasta su atrapa en 1993, y si bien cumplió cadena perpetua hasta su muerte recientemente mucho más de un año, dirigió los temas de la mafia después de las rejas a lo largo de considerablemente más tiempo.
Todo queda en familia
Luigi Giuliano, jefe de la familia Giuliano, contactó a los ultras de Barra del Nápoles y les solicitó que hiciesen arreglos a fin de que Diego Armando Maradona va a llegar a Forcella, el vecindario de esto la Familia Giuliano eran “dueños”.
Maradona aun contó una anécdota de ese instante: «Me subieron a una motocicleta y nos fuimos a Forcella, en el momento en que llegamos ahora se encontraba todo listo para comer». Diego Armando añadió que había hombres armados a su alrededor mientras que comían, al estilo «intocable».
Qué locura, hablar como un mafioso… ¿Quién necesita eso en su vida? Jajaja, ¡vamos a ser personas normales, por favor!
Sin duda, hablar como un mafioso podría ser divertido, ¡pero mejor quedémonos en el mundo de la ficción!
¡No puedo creer que haya gente que quiera hablar como un mafioso! ¿En serio? ¡Qué locura!
¡Me parece increíble que alguien quiera aprender a hablar como un mafioso! ¿Qué sigue, clases de estafa y extorsión? 🤔