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Cuál es el enemigo de los gatos

Un caso habitual del que se acostumbra charlar a la rápida es el de los gatos. Dicen de ellos que sus primordiales contrincantes son el perro y el ratón.

Isac Mella Méndez*

Los gatos tienen bastante sueño

De media, un gato familiar pasa el 70% del día durmiendo, unas 16 horas un día . Pero no es su única actividad preferida, asimismo puede pasar el otro 15% del día aseándose.

Caja de arena sucia

Siendo animales tan limpios, los gatos no aguantan tener una caja de arena sucia, conque si está sucia, sencillamente no se aproximan. . Además de esto, una caja de arena sucia puede ser un fundamento a fin de que tu gato se enfurezca contigo y te dé una lección realizando tu caja de arena en una alfombra, ropa o maceta en la vivienda.

El pescado viejo es un fragancia que aun los humanos detestan, y asimismo se encuentra dentro de los fragancias que detestan los gatos. Si bien nos chifla comer pescado, no aguantamos el fragancia de uno malo y lo mismo sucede con los gatos. Los gatos son animales que detestan todo cuanto está en estado deplorable. Jamás supongas en ofrecerle a tu gato un pescado caducado, en tanto que no se lo va a comer y, si lo realiza, podría enfermarse por una intoxicación alimenticia.

¿De qué forma tenemos la posibilidad de distinguir una gata ahora esterilizada de una colonia salvaje?

Es simple, todos y cada uno de los veterinarios hacen un pequeño corte en la oreja bajo anestesia de esterilización, puesto que tratar con estos gatos en su colonia es muy difícil y es la mejor forma de admitir a los gatos que fueron esterilizados y, por consiguiente, no requiere ser recapturado.

Les contaré la crónica de un gato salvaje, Valentino. Un gato salvaje de 9 meses, tomado con una jaula en unas ruinas.

Respeta los espacios de nuestros amigos de 4 patas.

El respeto y la administración de los espacios para perros y gatos es la base para asegurar una relación pacífica y sosiega. Cada animal debe tener su jaula, sus comederos y sus juguetes. Ninguno de ellos debe sentirse vulnerado en sus espacios, para proteger su independencia.

El gato entonces, necesitando supervisar el territorio y en ocasiones quedándose «solo», ha de ser con la capacidad de llegar a los espacios altos de la vivienda (aparadores, repisas o aparadores) para lograr resguardarse y ver todo desde arriba, resguardando de este modo su individualidad y escapando de la atención en ocasiones no deseada del perro.

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