Saltar al contenido

Qué hacian los vikingos con las esclavas

Los vikingos tomaban presos para su empleo: los ponían a trabajar en sus huertas, en las tareas mucho más pesadas, en las tareas familiares y asimismo los utilizaban -y singularmente a las mujeres- con objetivos sexuales.

Novedosas pistas proponen que los esclavos eran escenciales para la manera de vida vikinga y afirman la brutalidad histórica de esos invasores.

Divorcio

La independencia de la mujer asimismo se trasfirió al matrimonio. Podían decantarse por el divorcio si su pareja no obedecía en cama y de este modo lo denunciaba en los consejos vikingos, según cuenta la Saga de Njal. Además de esto, eran las dueñas de la vivienda y se quedaban a proteger la vivienda en el momento en que el hombre se iba a la guerra. Resguardaban a la familia, los pequeños y la propiedad. Así, en contraste a las mujeres en la Europa medieval, controlaban la propiedad y su historia sexual.

Una mujer vikinga podía dejar a su marido si él no la satisfacía. (iStock)

El águila de sangre

Indudablemente, este castigo era el peor de todos y cada uno de los practicados por la sociedad vikinga. Consistía en abrir la parte media de la espalda del castigado con una espada y después romperle las costillas y exponerlas al exterior.

Lo malo sucedió en el momento en que los pulmones del castigado fueron removidos y puestos en las costillas, mientras que el preso se encontraba vivo. Según ciertas representaciones míticas, la víctima fue suspendida entre 2 árboles por las manos y izada. El pelaje de la espalda se ha tirado hacia los lados a fin de que parezca unos cuantos alas.

Matrimonio y Familia

La familia vikinga vivía en la autarquía. O sea, todo se fabrica o genera en el hogar.

Los matrimonios vikingos, populares como braudkaup, se hacían por pactos familiares. En la solicitud de matrimonio como deber, el hombre debe dar una suma de dinero (mundr) a la novia y después abonar su dote a su padre el día de la boda. La liturgia acostumbraba a perdurar múltiples días.

En estos días, muchas organizaciones neopaganas presionan al gobierno sueco recogiendo firmas, cartas y difundiéndolas en las comunidades, presión que tuvo un efecto, puesto que poco a poco más personas prosiguen la religión Ásatrú, aparte de el incalculable número de personas que adoran y prosiguen las opiniones y la civilización de esta vieja sociedad.

Comienzo | Blog

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *