Saltar al contenido

Cómo invocar al Pomberito

Hay formas de poder esto. ¬ŅLlamar a Pombero? Di el Padre Nuestro del rev√©s, deja tu cigarrillo y ca√Īa con el tataku√°, ll√°malo en la noche y p√≠dele que sea tu amigo, he’i. ¬ŅPara poder ver Malavisi√≥n? Chilla tu nombre en un campo abierto. ¬ŅMas cosas? ūüáßūüá∑

Su figura resurgi√≥ la semana anterior, en el momento en que un ni√Īo misionero se perdi√≥ en la selva cubierta de yerba, y solo un par de d√≠as despu√©s fue encontrado, a dios gracias sano y salvo. Pero, exactamente la misma Mikilo, el Demonio de la Monta√Īa, el hombre del saco o el Cuco, otros referentes de ciertas provincias del norte, y en contraste a los hombres lobo u hombres lobo, que son otra cosa, la imagen que se tiene de Pombero, famosa eminentemente en el nordeste de Argentina, pero asimismo en Paraguay y en el sur de Brasil, es supuestamente de car√°cter mitol√≥gico. Si bien asimismo se le relata como un duende del bosque muy real, que tiende a ser el responsable de resguardar la flora y fauna de estas vastas zonas, de esos que matan mucho m√°s animales de los que van a comer, en el momento en que talan √°rboles y plantas indiscriminadamente. a los que no se les dar√° un empleo en teor√≠a racional. De todas formas, asimismo hace aparici√≥n como acosador y violador de mujeres, un aspecto negativo en su llamativa personalidad. Algo que se relata te deja imitar a las aves, mimetizarte con los espacios verdes y ocultar en el momento en que te procuran. Y lo mucho m√°s preciso: sobrepasa la imaginaci√≥n habitual, por el hecho de que gente de todos y cada uno de los estratos sociales, desde campesinos solitarios hasta alumnos universitarios, afirman haberlo visto…

Cu√°l es su h√°bitat

Jueves 21:30

En el momento en que el mal es inaceptable, al menor desnivel, el deseo de supervivencia, el eficaz impulso escencial, escapa hacia una viable salvaci√≥n. Da igual si es un producto de la cabeza o un espejismo repentino. Vamos a ir all√≠ sin entrar en dudas, inmediatamente, intentando encontrar un trocito de cielo en la mitad de tanto infierno. La yacente Beya levanta sus alas para arrancar el vuelo, pero el temor se filtra en su piel y venas y la arrastra hacia la cloaca que se convirti√≥ en su hogar. Apoyado en T√ļ viste la cara de Dios, de la autora Gabriela Cabez√≥n C√°mara, Sleeping Beya (Dj Beya) es un espect√°culo musical-espect√°culo. Carla Crespo, la actriz y DJ sobre el √°mbito, cuenta, interpreta, musicaliza y ruge este art√≠culo escrito en segunda persona.

La directiva, Victoria Roland, ‚ÄĒactriz, dramaturga y ense√Īante‚ÄĒ ley√≥ la novela de Cabez√≥n C√°mara en un taller literario, qued√≥ maravillada con el art√≠culo y sinti√≥ la necesidad de ofrecerle voz. La combinaci√≥n de actuaci√≥n y musicalizaci√≥n de Carla da la sensaci√≥n de ese desdoblamiento de Beya en la novela televisiva. Victoria: ‚ÄúLa saqu√© del papel de v√≠ctima, que no es el sitio que la dese√°bamos ense√Īar, sino m√°s bien una luchadora, una sobreviviente, una superhero√≠na, en la novela televisiva afirma que va a ser Houdini o Kill Bill. ¬Ľ

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *