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Qué significa Grecia en la Biblia

El término Grecia procede del latín Graecia que era la palabra usada por los romanos para detectar este territorio. Su concepto así señala «la tierra de los helenos». Por su parte, el heleno se produce de la palabra ?????? (graikos), que paralelamente puede referirse a otras 2 expresiones.

Dan 8:21 el macho cabrío es el rey de G, y Dan diez:20 en el final.. el príncipe de G va a venir Dan 11:2 va a levantar a todos contra el reino de G Zc 9 : 13 Despertaré .. contra sus hijos, oh G Act 20:2 después .. exhortándolos .. vino a G

Grecia (Heb. Yâwân; Gramos. Hellás). Los nombres Grecia y Heleno* nos llegan por el lat. Grecia y Graecus. En el sur de Italia, los romanos empleaban el substantivo Graikós; de este modo se llamaba a las tribus griegas que allí se asentaron. Nombre dado a la parte sur de la Península Balcánica. La vieja Grecia limitaba en 503 al norte con Macedonia, al este con el mar Egeo y al oeste con el mar Jónico. Desde sus montañas al norte (donde el pico mucho más prominente, el monte Olimpo, consigue los 2.985 m) hasta su radical sur (cabo Matapán) hay unos 400 km. La Grecia continental es montañosa, con lo que las conexiones terrestres son bien difíciles, pero su costa es tan accidentada que se puede llegar de forma fácil a la mayoría del país por mar. Por este motivo, el mar no se ha considerado un obstáculo para el tráfico, sino más bien un puente. Muchas islas en los mares Egeo y Jónico pertenecían a Grecia. Los viejos helenos asimismo establecieron colonias en Asia Menor, la zona del Mar Negro, el sur de Italia, Cerdeña y Sicilia, el norte de África y el sur de Francia. Ver Hellas en el Mapa XIII, B-1; Acaya en el Mapa XIX, D-diez. I. Grecia histórica. A. Orígenes. Los viejos helenos remontaron su origen a la histórica Helena, de donde surgen los nombres «helénico» (que se aplicaron a sí mismos) y «Hellas» (que el país transporta hasta hoy). Entre los primeros helenos hay 4 conjuntos: aqueos, eolios, jonios y dorios. Charlaban distintas dialectos de un idioma común y tenían exactamente los mismos aspectos étnicos. Los aqueos jugaron su mayor papel en el primer periodo, y Homero en ocasiones tiene relación a todos y cada uno de los helenos como aqueos. Los jonios y los dorios fueron los conjuntos étnicos mucho más esenciales en temporadas siguientes, quienes crearon, respectivamente, Atenas y Esparta, las 2 ciudades mucho más resaltadas de la Grecia continental. Los jonios asimismo edificaron muchas ciudades ribereñas esenciales en el oeste de Asia Menor. El AT llama a Grecia ahora los helenos con el heb. Yâwân, «Ionia», quizás pues los jonios eran los mucho más relevantes y representativos de todas y cada una de las tribus griegas. Véase Java. B. Grecia tradicional. A falta de documentos escritos precedentes, la historia griega empieza en el s. VIII aC El periodo previo está envuelto en secreto. Ciertas leyendas y epopeyas tratan del comienzo de la edad heroica, a eso que en este momento se aúnan los desenlaces de las excavaciones en yacimientos prehistóricos, como Micenas y Troya, que esclarecen ciertas de ellas. En el momento en que Grecia entra en la historia, la podemos encontrar dividida en muchas ciudades-estado, cada una persiguiendo sus intereses pero unidas por una cultura y un idioma recurrentes. Ocasionalmente había guerras entre ellos, pero los juegos olímpicos, cada 4 años, servían de nexo. Grecia aparecía en el horizonte del pueblo hebreo como un país lejanísimo (Isaías 66:19; Ezequiel 27:13, 19; Dan 8:21; diez:20; 11:2; Joel 3:6; Zac 9:13) ., a lo largo de los 2 siglos (700-500 a. C.) precedentes a las guerras de los Medici (greco-persas), sentando las bases de la literatura, la arquitectura, el arte y la filosofía griegas, determinantes de toda la civilización occidental y que sirvieron de modelo a muchas siglos. El primer papel señalado de Grecia en la historia mundial procedió de las guerras médicas. Han comenzado en la temporada de Darío I, bastante una vez que Ciro incorporara a sus dominios las ciudades jónicas (griegas) del oeste de Asia Menor que habían pertenecido a Lidia. Pero en el momento en que los persas entraron en la patria de los helenos, ese pequeño pueblo mostró sus mejores características. Los hasta el momento insuperables persas, que habían arrollado a las fuerzas de imperios y reinos como Media, Lidia, Babilonia y Egipto, han quedado estupefactos al padecer humillante derrota tras humillante derrota a manos de pequeños ejércitos helenos. Que los persas podían ser derrotados quedó probado en Maratón (490 a. C.), entonces en Salamina, Platea, Micala y Eurymedon, y en otras peleas en los siglos siguientes. Como producto de estas guerras, las ciudades-estado griegas se unieron en el transcurso de un tiempo bajo el liderazgo de Atenea; no obstante, en el momento en que pasó el riesgo, se apartaron de nuevo. Precisamente desde el 479 al 431 a. C., Atenas fue el centro de los estados helenos y experimentó su edad de oro, especialmente bajo Pericles. Entonces vino la Guerra del Peloponeso (431-404 a. C.), que empezó con una pelea entre Atenas y sus colonias, pero entonces incluyó a todos y cada uno de los estados helenos y sus flotas, y acabó con la caída de Atenas y la consiguiente supremacía temporal de Esparta. (404-371 a. C.), que paralelamente fue sucedida por una corto supremacía tebana (371-362 a. C.). Unos años después (338 a. C.), prácticamente toda Grecia cayó a cargo de Filipo de Macedonia, y poco después pasó a ser parte del Imperio macedonio de su hijo Alejandro Magno. II. Imperio greco-macedonio-periodo elenístico. En este nuevo papel, los griegos o helenos, en este momento unidos a sus familiares macedonios, jugaron un papel esencial en el poder mundial. Cabe indicar que la «Grecia» que derrotó a Persia (Daniel 8:20, 21) no fue la Grecia tradicional de la historia, compuesta por múltiples ciudades-estado y de la que resaltaba Atenas, sino más bien este Imperio heleno. -El macedonio de Alejandro, que prosiguió al periodo tradicional, tras 504 Grecia propiamente esa fue absorbida por Macedonia. A. Las conquistas de Alejandro en Oriente. Alejandro Magno, un macedonio educado en Grecia, fomentó la difusión de la lengua y la civilización griega en todos y cada uno de los países conquistados por medios pacíficos o violentos. En pocos años (334-323 a.C.) aplastó a los ejércitos persas de Darío III, el último rey persa, y condujo victoriosamente a sus soldados macedonios y helenos por medio de Asia Menor, Siria y Palestina, hasta la vieja tierra del Nilo, que de manera fácil cayó en tus manos. Entonces tomó Mesopotamia y la patria persa, continuando hasta llegar al valle del Indo. Al final, sus soldados se negaron a proseguir la conquista de tierras y reinos extraños. Se dedicó entonces a consolidar su imperio y entablar una unión entre Oriente y Occidente, escogiendo como capital y vivienda la vieja localidad de Babilonia; pero su muerte puso fin a sus proyectos para un Imperio greco-macedonio oriental. No obstante, quedó un resultado de sus conquistas: si bien sus sucesores lucharon entre sí a lo largo de décadas, dividiendo la herencia de Alejandro en zonas de múltiples tamaños y fortalezas, prosiguieron fomentando la difusión de la lengua y la civilización griegas en el mundo entero del Mediterráneo oriental. . Mapa XIII. B. Civilización helenística. Esta cultura, que llamamos helenística para distinguirla de la civilización helénica o tradicional que la antecedió, subsistió al poder político de los reinos macedonios desde hace tiempo y dio forma a la civilización romana. Tiene por nombre helenística por el hecho de que la lengua, la civilización y las prácticas griegas se extendieron por todo el Próximo Oriente merced a las conquistas de Alejandro, que no fueron puramente griegas, sino más bien cambiadas por las prácticas macedonias de los mandatarios y la civilización oriental de los pueblos subyugados. Pero en la zona del Mediterráneo oriental, el heleno se charló prácticamente universalmente, había colonos helenos en prácticamente todas partes y los pobladores precedentes admitieron las prácticas griegas. (Por esa razón los judíos que resistieron el desarrollo de helenización no distinguieron entre helenos y orientales helenizados, sino charlaron de sus contemporáneos no judíos como «helenos».) C. El Imperio dividido. Este planeta helenístico, conformado por Grecia, Macedonia y el Oriente helenizado, continuó aproximadamente como una civilización greco-macedonia-oriental unificada por sus elementos helenos bastante tras haber perdido su unidad política. Tras la desaparición de Alejandro Magno, sus líderes macedonios pusieron en el trono a su medio hermano con retardo mental Filipo y al hijo póstumo de Alejandro, asimismo llamado Alejandro. Los consecutivos dirijas de estos reyes títeres procuraron sostener unido el imperio, pero otros, rigiendo múltiples territorios como sátrapas del imperio, lucharon para dividirlo entre ellos. Solo pasaron 20 años tras la desaparición de Alejandro, en el momento en que el último aspirante al poder central fue derrotado en la Guerra de Ipso (301 a. C.) por una coalición de 4 en general (Ptolomeo, Casandro, Lisímaco y Seleuco) que dividieron el imperio en 4 reinos. En otros 20 años, los 4 se redujeron a 3 en el momento en que Seleucus I, gobernante de la zona oriental, conquistó el norte. Desde ese momento, el territorio del imperio de Alejandro entendió 3 reinos helenísticos primordiales, tal como varios estados pequeños, inestables y de corta duración. Estos 3 reinos, regidos por los descendientes de los en general de Alejandro, eran Macedonia (incluida Grecia), Egipto y el Imperio seléucida (entonces llamado Siria, tras perder sus tierras mucho más orientales); y prosiguieron hasta el momento en que el planeta helenístico fue conquistado, parte por parte, por el creciente poder de Roma. Si bien Macedonia (146 a. C.), Siria (64/63 a. C.) y Egipto (30 a. C.) fueron anexadas como provincias romanas, los territorios preservaron la predominación del pensamiento heleno. El heleno prosiguió siendo el idioma de la mitad oriental del Imperio De roma. Mapa XIII. tercero La península griega bajo el dominio macedonio y de roma. A lo largo del periodo helenístico, la patria griega pasó a manos de consecutivos mandatarios macedonios, quienes procuraron de forma exitosa parcial sostenerla bajo control. Atenas prosiguió siendo conocida como líder intelectual de todo el mundo heleno, pero perdió su relevancia comercial, al paso que Esparta procuró, sin bastante éxito, transformarse en mandatario político de Grecia. El resto de la nación se incorporó en su mayor parte a entre las 2 confederaciones regionales: la Liga Etolia (que cubre la mayoría de Grecia central) y la Liga Aquea (la mayoría del Peloponeso). En el siglo II a. cayó bajo el dominio de los romanos, que intervinieron reiteradamente en los temas helenos. En el momento en que Mummius destrozó la Liga Aquea y Corinto (146 a. C.), Grecia quedó bajo el dominio de Macedonia, anexada en ese instante como provincia romana. En el 27 a.C. Grecia fue estructurada como una provincia separada bajo el nombre de Acaya,* como hace aparición en el NT (salvo Hechos 20:2). 505 Heleno, Idioma. Lengua de los viejos helenos, de la familia de lenguas indoeuropeas. Los descubrimientos completados tras principios del siglo XX demostraron que hay que llevar a cabo una distinción entre el heleno tradicional (empleado por escritores como Heródoto) y el heleno posterior, llamado koiné, hablado en los países de la parte oriental del mar Mediterráneo tras Alejandro. conquista.dar a conocer la lengua hacia el este. Fue a este género de heleno al que se tradujo el AT en Alejandría a lo largo de los siglos III y II a. C., una versión generalmente llamada Septuaginta (LXX), las Escrituras griegas usadas por quienes charlaban heleno en la temporada de Jesús y los apóstoles. Asimismo los libros del NT se escribieron en koiné. Al emplear un lenguaje habitual, la Biblia se transformó en el libro del pueblo, no en una obra literaria que pudiese atraer solo a unas realmente pocas personas muy letradas (fig. 249). Ver Escritura. 506 ALFABETO Y NUMERALES GRIEGOS CLÁSICOS Y BÍBLICOS

Acaya Grecia

El Peloponeso es la enorme península suspendida del resto de la Grecia continental por un ajustado istmo a una hora en vehículo al oeste de Atenas. Su paisaje salvaje y montañoso está salpicado de ruinas de palacios micénicos, santuarios viejos, iglesias con frescos y también incontables castillos medievales construidos por cruzados y venecianos. En Micenas, visite el centro de una civilización que dominó Grecia mil años antes de la Edad de Oro de la vieja Atenas. Sube las ristras de piedra del teatro viejo mejor preservado de todo el mundo en Epidavros. Lleve a cabo un paseo por Olimpia, sede de los primeros Juegos Olímpicos. Disfrute de los increíbles panoramas de la salvaje península de Mani y de las cautivadoras ciudades viejas venecianas de Monemvasia y Nafplio. Y mientras que brinca de localidad en localidad, compare las ensaladas griegas y las vistas de las montañas y los olivos.

Nafplio Es la primera capital de Grecia y la mejor localidad de tamaño medio, con un puerto agradable, un muy elegante casco viejo, una fortaleza en lo prominente de un barranco y una animada vida callejera.

Gur-baal y el nuevo reinado

Tras la desaparición de Amasías, el pueblo de Judá tomó a Uzías como su nuevo gobernante. Este hombre tenía solo dieciséis años en el momento en que empezó su orden, que duró cincuenta y 2.

Uzías era bien visto pues logró lo recto a los ojos de Jehová y jamás desobedeció sus estatutos. Aparte de las visiones que tuvo, fue famoso por sus victorias en las luchas contra los filisteos, creando ciudades en sus tierras. Dios le dio asistencia para ello y asimismo para terminar con los árabes que vivían en Gur-baal.

Las conquistas del rey en Gur-baal

En el momento en que el rey luchó contra los árabes en Gur-baal, asimismo aceptó la compromiso de apoderarse otras zonas, como aquellas donde vivían los amonitas. El hecho de apropiarse de nuevos territorios y tener un poder desmedido le partía el corazón. Desde semejantes acontecimientos, se sublevó contra el señor.

En la Biblia diríase que Uzías entró en el templo beato del constructor y quemó incienso en el altar. Entonces los curas, que eran hombres valientes, fueron a él y le afirmaron que no le pertenecía pues era un acto del santuario que ofrecía gloria a Dios.

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