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Qué diferencia hay entre espiritualidad y espiritismo

En otras expresiones, la espiritualidad se enfrenta a la iniciativa de la presencia √ļnica del materialismo. Espiritismo, por su parte, es el nombre de la doctrina codificada por Kardec, que asimismo puede llamarse Doctrina Esp√≠rita, y tiene relaci√≥n a los principios de las relaciones entre los mundos material y espiritual.

Extracto del libro ‘Voces de ultratumba’ de Manuel Vicu√Īa, en el que examina de qu√© manera el espiritismo reinterpreta la creencia en un Dios no solo designado a castigar. Los espiritistas creen en Dios. En frente de la divinidad inexorable que atribuyen a la predicaci√≥n clerical, exactamente la misma que habita el Viejo Testamento (bastante humana en su crueldad, estricta hasta la inflexibilidad, verdugo sin coraz√≥n de sus criaturas), ofrecen una imagen opci√≥n alternativa, de humanista inspiraci√≥n: el Dios ben√©volo, de cuya situaci√≥n charlaron los esp√≠ritus en el curso de sus revelaciones. Sum√°ndose a una gran corriente de pensamiento que, en su af√°n de racionalizar la religi√≥n, repudia la noci√≥n de un ser divino que castigue a los pecadores, eligen por una teolog√≠a ilusionado. √Čl conf√≠a en su indulgencia y en nuestra aptitud para llevar a cabo el bien y el sendero acertado. ‚ÄúComo buen padre, solo desea lo destacado para sus hijos‚ÄĚ, afirmaba Arturo Prat mientras que charlaba con un esp√≠ritu d√©bil, el diez de agosto de 1877, seg√ļn el libro de actas de las sesiones festejadas en la casa de su t√≠o materno, Jacinto Chac√≥n. , h√©roe del espiritismo.

Los esp√≠ritas reaccionan a la desaparici√≥n de Dios decretada por los materialistas, sepultando en su sitio a una divinidad que ofende la raz√≥n y la sensibilidad ilustrada. Liquidan a un farsante, por de este modo decirlo, ad Maiorem Dei gloriam. Este Dios jam√°s deja a sus hijos a la condenaci√≥n eterna ni a las penas del infierno, 2 acciones teol√≥gicas incompatibles con la iniciativa de la clemencia divina (…). Evocado met√≥dicamente por la oratoria sagrada, el infierno, en opini√≥n de los esp√≠ritas, no es un espacio de eterno tormento material.

Prueba de la presencia del Espiritismo

Como doctrina filosófica, el Espiritismo brotó en la época del siglo XIX desde el análisis de libros codificados por la lengua francesa Allan Kardec. Su objeto de estudio es el origen, naturaleza y destino de los espíritus y las especificaciones de los vínculos que establecen con el planeta físico.

El Espiritismo sosten la presencia de los espíritus (los humanos son espíritus inmortales que encarnan en un cuerpo) y garantiza la oportunidad de estar comunicado con ellos. La reencarnación y el karma (ley de causa y efecto) son otros conceptos considerados válidos en este contexto.

Principios y opiniones del Espiritismo

El Espiritismo no posee un cuerpo homog√©neo y universal de preceptos, ni una doctrina unificada, con lo que sus opiniones y principios tienen la posibilidad de cambiar relevantemente de un espacio a otro y de una conjunto de practicantes a otro. Aun de este modo, el espiritismo expone una secuencia de postulados en general, que ata√Īen a lo siguiente:

  • El planeta est√° habitado por esp√≠ritus particulares, eternos, dotados de sabidur√≠a y personalidad propia, que hay fuera de la verdad famosa. Estos esp√≠ritus no tienen la posibilidad de interaccionar con el planeta f√≠sico, salvo en extra√Īas oportunidades o a trav√©s de la posesi√≥n de un cuerpo vivo.
  • Los humanos que mueren quedan en el planeta como esp√≠ritus desencarnados, pero en un chato de mayor o menor iluminaci√≥n, seg√ļn las especificaciones de su personalidad y de la vida vivida. Acontecimientos traum√°ticos de enorme trascendencia ps√≠quica ‚Äúanclan‚ÄĚ a los esp√≠ritus a un espacio, objeto o persona.
  • La comunicaci√≥n entre los humanos y los esp√≠ritus desencarnados puede efectuarse mediante elementos y m√©todos muy concretos, o por personas tendentes a la posesi√≥n (como m√©diums, curas o ‚Äúmateriales‚ÄĚ).
  • La reencarnaci√≥n existe, con lo que los esp√≠ritus desencarnados tienen la posibilidad de renacer como humanos cuando han alcanzado un cierto nivel de iluminaci√≥n o superado algunos √≥bices √©ticos, m√≠sticos o sentimentales.
  • El Espiritismo no posee una doctrina oficial ni un grupo √ļnico de pr√°cticas, sino se adhiere a una filosof√≠a universal: alguno puede entablar contacto con los esp√≠ritus a su forma, pero acudiendo a un experto se tienen la posibilidad de impedir los peligros que puede traer
  • No hay √°ngeles, diablos u otras criaturas sobrenaturales, por contra, son esp√≠ritus desencarnados que ¬ęenvuelven¬Ľ o pierden sus patolog√≠as personales, transform√°ndose en fantasmas y ocasionando el mal. Esto puede ser diferente en las religiones espiritistas, que contemplan la presencia de esp√≠ritus o deidades mayores, como los orix√°s de la religi√≥n yoruba.

¬ŅQu√© es el espiritismo seg√ļn la Biblia?

De esta manera, el espiritismo identifica el día de hoy las distintas doctrinas religiosas y filosóficas que creen en la supervivencia del espíritu (alma) tras la desaparición del cuerpo físico y, primordialmente, en la oportunidad de estar comunicado con ellos, de casualidad. deliberadamente, por evocaciones o naturalmente.

¬ŅQu√© es lo que significa la espiritualidad de un individuo?

A√Īo 2012

Una atadura espiritual es una predominaci√≥n mefistof√©lica esconde que impide o inhabilita el avance en la vida espiritual de un individuo. Este g√©nero de atadura espiritual puede producirse en el momento en que un individuo busca conocimiento, protecci√≥n o poderes sobrenaturales mediante medios ocultos. Por servirnos de un ejemplo, las formas recurrentes de buscar poderes ocultos son la brujer√≠a y la magia; Las formas recurrentes de buscar el saber oculto son la adivinaci√≥n y el espiritismo. El espiritismo tiene relaci√≥n a preguntar esp√≠ritus o √°nimas de los fallecidos para comprender u conseguir algo. Existen muchas maneras de adivinaci√≥n, incluyendo el empleo de la astrolog√≠a, el tarot, la lectura de la palma de la mano, la clarividencia y la geomancia, todas y cada una las que tienen la posibilidad de ofrecer a la gente un conocimiento falso o enga√Īoso de personas y acontecimientos.

Dios proh√≠be rigurosamente estas pr√°cticas en las Escrituras (Dt 18:diez-12), puesto que representan un rechazo a la seguridad en √Čl y un intento de manejar las fuerzas espirituales para conseguir prop√≥sitos personales. El Catecismo asimismo establece precisamente que todas y cada una estas pr√°cticas son un pecado grave, aun en el momento en que se hacen para volver a poner la salud (#2117).

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