No obstante, la mayor parte de las formas de proceder caníbales las hacen pacientes con trastornos psicóticos, como la esquizofrenia paranoide, en el momento en que matan a la gente y comen una parte de sus cuerpos en su contenido delirante1.
En la década de 1950, un conjunto de estudiosos, incluidos ciertos antropólogos, visitaron una zona montañosa de Papua Novedosa Guinea donde vivía una tribu aborigen, los Fore. Esta tribu tenía la mala práctica de comerse a sus familiares fallecidos. Se comían como exhibe de amor y respeto, como una parte de sus ritos funerarios. Las mujeres, los pequeños inferiores de diez años y los jubilados comían cerebros y otros órganos internos, al tiempo que los hombres no participaban o solo comían la carne de otros hombres. Los antropólogos descubrieron que los Fore han comenzado a entrenar el canibalismo a inicios del siglo XX.
Aparte de estos deseos culinarios, los estudiosos se dieron cuenta que el fore sufría una extraña patología a la que llamaron kuru, que significa “patología de la risa”. Kuru se transformó en una auténtica epidemia entre los primeros. En varias ciudades fue la causa mucho más recurrente de muerte. Afectaba primordialmente a las mujeres de la tribu: era ocho ocasiones mucho más recurrente en mujeres, pequeños pequeños y jubilados que en hombres. Menos del diez% de las mujeres subsistieron alén de la edad reproductiva. Los síntomas de Kuru han comenzado con inconvenientes de marcha, temblores, pérdida de coordinación y contrariedad para charlar. Los síntomas siguieron con movimientos bruscos, asaltos de risa incontrolada, depresión y lentitud mental. En la etapa terminal, el tolerante presentó incontinencia, contrariedad para tragar y úlceras profundas. Por consiguiente, era una patología neurológica grave.
Examinando casos
Con el objetivo de ilustrar ciertos puntos de la entendimiento psicodinámica del canibalismo humano, el equipo de investigación examinó cinco estudios de casos médicos de pacientes masculinos, con edades entre 18 y 36 años, que practicaban canibalismo, esto es, el canibalismo a consecuencia de una patología mental.
Al investigar las historias de los pacientes y los datos de sus diagnósticos, los científicos aguardaban conocer patrones de accionar que tengan la posibilidad de argumentar qué desencadenó los actos caníbales.
¿Por qué razón es conocido como ‘Sustancia Caníbal’?
A lo largo de un buen tiempo se creyó que el consumo de esta substancia provocaba hábitos violentos y caníbales entre sus individuos. Esto se origina por la sucesión de múltiples casos como el ocurrido en Mallorca en 2014, donde un joven que consumía MDPV terminó mordiendo a otra gente; la situacion de otro joven que terminó con la vida de su pareja tras consumir esta substancia por la paranoia que le provocaba; y por otros muchos hechos que acabaron en crueldad, mordidas y lágrimas contra otra gente o contra sí mismo.
¿Pero es esto verdaderamente cierto? ¿Esta sustancia causa canibalismo?
Relación con el síndrome de Lesch-Nyhan
El síndrome de Lesch-Nyhan, así como enseña Orphanet, es una patología hereditaria muy extraña. Radica en una perturbación en el metabolismo de las purinas que lleva a una producción excesiva de ácido úrico. Por ser una patología hereditaria relacionada al cromosoma X, solo actúa en hombres.
Se asocia a discapacidad intelectual, inconvenientes de conducta y neurológicos. Se relaciona con el autocanibalismo por el hecho de que estas personas tienden a comerse de manera compulsiva unas partes del cuerpo. Por servirnos de un ejemplo, una investigación anunciado en International Journal of Clinical Pediatric Dentistry exhibe de qué manera son las lesiones habituales en el labio inferior o en los dedos.