La cirugía espiritual es un trámite muy conocido entre espiritistas o no, y asimismo entre esoteristas y otras religiones. En el momento en que el ser está tolerando, la búsqueda del cese del mal, así sea físico o psíquico, es una prioridad.
Anunciado inicialmente en Diners Magazine Ed. 461 Agosto 2008
El entusiasmo por la medicina y la profunda atracción, prácticamente fascinación, que ejercitan sobre mi sano corazón quienes la sufren, me llevó a recorrer el sendero de distintas fármacos.
Cirugías espirituales
En el Espiritismo, varios médiums asisten a esta región, si bien varios no tienden a ser un centro espírita. Muchas son las personas que procuran esta clase de curaciones, y por este motivo, muchos son los médiums que se ofrecen efectuar este género de métodos, frecuentemente ignorando el tiempo que tienen que estudiar sobre la doctrina y comprar mucho más entendimientos en otras áreas, enfocándose solo en eso. 1.
El riesgo de estas prácticas quirúrgicas es que los médiums terminan fijándose en ellas y olvidando el sentido de la mediumnidad, que es la autorrenovación. Están esos espíritus inclinados al bien, que siempre y en todo momento están prestos a llevar a cabo el bien y sanar en el chato espiritual, para ofrecer confort.
Historia
Practicado por habitantes de pequeñas comunidades en Filipinas y Brasil. De forma frecuente con vínculos a movimientos religiosos locales o prácticas chamánicas viejas. La cirugía psíquica se volvió aparente en el mundo entero gracias a su representación en múltiples películas y programas de televisión. Un cirujano psíquico asegura utilizar capacidades divinas para mover prodigiosamente sus manos en el cuerpo de otra persona y remover físicamente el tejido que causa la patología del tolerante. En varias ocasiones, el cirujano puede asegurar que lo que se extrae es una manifestación física de la patología o una substancia extraña puesta allí por espíritus malvados.
Los críticos de la práctica y varios magos de escena, por otra parte, han sugerido que la cirugía psíquica se efectúa con algo de preparación y prestidigitación. Un cirujano psíquico, aseguran los críticos, sencillamente prepara un pequeño bulto de unas partes de animales y sangre y le da palmaditas en la mano. Al efectuar la cirugía, el cirujano frota el área en el cuerpo del tolerante, entonces aprieta o dobla sutilmente la piel en el área, antes de mover su mano contra el área.